BLOG



VOLVER
23-02-2016
Ir al dentista no tiene que ser doloroso


La boca es una de las zonas más sensibles del cuerpo y cualquier procedimiento médico realizado ahí conlleva el riesgo de causar dolor. Esta es una de las verdades inevitables de la salud bucal. Sin embargo, hay opciones que permitirán cuidar tu salud oral y que reducirán la sensación de dolor o la eliminarán por completo. Se trata de la anestesia, los sedantes y calmantes.

 

 

En Odontología Integral de México, nuestros profesionales capacitados te asesorarán sobre las mejores opciones para el cuidado de tu salud bucal, y garantizarán que tu tratamiento sea bajo el menor dolor posible, además de seguro y económico. Contamos con excelentes instalaciones a un par de minutos de la frontera y precios accesibles.

 

 

Hay algunos medicamentos que pueden hacer su visita al dentista un poco más cómoda, ya sea porque controlan el dolor, ayudan a relajarse o incluso pueden provocar un sueño profundo durante el tratamiento. Es necesario que hable con su dentista para que él o ella decida el medicamento que va a utilizar. Para esto va a tomar en cuenta el procedimiento que le va a realizar, su estado de salud general, alergias y hasta su grado de ansiedad.

 

 

 

Dental-Hyg

 

 

 

Una de las opciones es la anestesia local, la cual se utiliza para evitar el dolor en una zona específica de la boca. Este anestésico bloquea los nervios que sienten o transmiten el dolor; de ahí la sensación de la boca entumecida o “dormida”. Puede ser que el dentista aplique un anestésico tópico para entumecer la zona antes de inyectar un anestésico local.

 

 

Los anestésicos tópicos también pueden utilizarse para el dolor causado por úlceras en la boca, mientras que la anestesia inyectable también es común en los empastes, la preparación de los dientes para las coronas o el tratamiento de la enfermedad de las encías.

 

 

Para algunos tratamientos es necesario el uso de un sedante, ya sea antes o durante el procedimiento. Hay varios tipos: está la inhalación de óxido nitroso, el tomar una pastilla o bien una inyección intravenosa. Con éstos se obtiene una sedación moderada, pero hay tratamientos más complejos que requieran una sedación profunda para aliviar el dolor y la ansiedad. Incluso en algunas ocasiones se puede utilizar anestesia general, provocando una pérdida de conciencia temporal.

 

 

 

doctors-with-anesthesia-mask

 

 

 

También hay soluciones para el dolor que viene después de un procedimiento dental. Éstos se denominan calmantes o analgésicos y hay de dos tipos: no narcóticos y narcóticos. La aspirina, el acetaminofén y los antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno son algunos de los no narcóticos, los más utilizados para el dolor de dientes o el malestar posterior a un tratamiento dental. Por otro lado, los analgésicos narcóticos, como los opiáceos, se utilizan en casos de dolores más agudos, ya que actúan sobre el sistema nervioso central.

 

 

Finalmente, hay que tomar en cuenta que, aunque millones de pacientes reciben anestésicos o sedantes en sus tratamientos dentales sin alguna repercusión, cualquier medicamento conlleva riesgos. Por esto es importante estar consciente de los beneficios y también los peligros de estas técnicas antes de recurrir a ellas, así como mantener una buena comunicación con su dentista para estar informado.

 

 

 

dental_anesthetic_epinephrine1

 

 

 

*Con información de Mouth Healthy



Otras Novedadades:

25-10-2016
Tu boca puede ser la culpable de tu migraña
18-10-2016
La relación entre las encías y el cáncer de mama
04-10-2016
Dormirse tarde afecta la salud dental de los más jóvenes
27-09-2016
Siete hábitos que están afectando tu salud dental
06-09-2016
La salud dental después de los 50
30-08-2016
Las ?selfies? benefician a la salud dental
23-08-2016
Coronas y sus distintos materiales
09-08-2016
Tecnología para la salud dental: cámaras intraorales
28-07-2016
Los niños y su salud oral